Educación ciudadana e investigación sobre Cambio Climático y Transición Energética

Vid. puntos 1 y 2 para su justificación.

El detalle de estas medidas, no incluido por brevedad en el documento Recomendaciones para la mejora de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética del Gobierno de España, es el siguiente:

Pese a que se menciona al inicio del borrador de la LCCTE, posteriormente no se ha desarrollado ninguna medida en el articulado propuesto. He aquí algunas ideas que sugerimos incorporar:

Reformar el sistema educativo poniendo en el centro una mirada ecosocial y ecofeminista del mundo que reconozca la naturaleza eco- e interdependiente de nuestra especie, y nuestro lugar como parte integrante de la biosfera.

Difundir y recuperar las técnicas y oficios tradicionales preindustriales mediante exposiciones itinerantes, programas de radio y TV y clases en colegios e institutos. Promoción y actualización de las nuevas-viejas profesiones que se van a necesitar en la nueva economía sustentable pospetróleo, como nuevos nichos de empleo de futuro.

Revisar los curricula educativos y de formación profesional continua en un contexto de escasez de petróleo para incluir en ellos la capacitación del alumnado en habilidades y conocimientos necesarios para una vida pospetróleo.

Promocionar la formación en torno a las energías renovables, en particular las dirigidas al autoconsumo doméstico y/o empresarial.

Descentralizar la formación en todos los niveis educativos, especialmente en el universitario.

Mantenimiento y potenciación de la educación en áreas rurales. Recuperar y mantener los pequeños centros de educación infantil en las aldeas evitando que el alumnado tenga que realizar largos desplazamientos.

Promover el concepto de la tecnología apropiada.

Introducir la enseñanza de la Permacultura, la Agricultura Regenerativa y técnicas afines en todos los niveles formativos y áreas donde sea aplicable. Fomentar la creación de un Instituto Oficial de Permacultura, en paralelo a un proceso urgente y ambicioso de formación de formadores mediante las principales autoridades internacionales en la materia.

Poner en marcha cursos gratuitos de horticultura, permacultura, reparaciones domésticas, energía renovable práctica, etc. dirigidos a parados y personas interesadas en trasladarse de la ciudad a zonas rurales.

Darles impulso a los proyectos existentes de recuperación del saber tradicional, y poner en marcha otros donde no existan, orientándolos no sólo a la mera conservación cultural patrimonial sinó poniéndolos en valor de uso, dándoles máxima aplicación práctica y formando nuevos sabedores.

Promover las Escuelas Populares, los Ateneos y otros mecanismos de autoformación colectiva de la ciudadanía, facilitándoles recursos como, p.ej. locales y la adquisición de material formativo.

Revisar los libros de texto escolares, especialmente en el área de conocimiento del medio / ciencias naturales / sociales, para incluir conceptos como el metabolismo social, la resiliencia, los colapsos civilizatorios, así como la visión histórica de la relación entre nuestra especie y la enerxía, hasta el momento actual de fin de la era de la abundancia energética.

Poner en marcha una educación en nuevos valores y para una nueva cidadanía resiliente.

Promover una nueva cultura energética que ponga énfasis en el ahorro, en la eficiencia, la resiliencia y en unos modelos de movilidad y ordenación del territorio que reduzcan el consumo real y, por tanto, las emisiones.

Proceso formativo del funcionariado

Se realizará formación específica sobre las cuestiones objetivo de esta ley, a todos los funcionarios del Estado, adaptadas a sus funciones y con sugerencias para la mejora de la resiliencia de dichas funciones. Se implicará al funcionariado en las decisiones para la mejora de dicha resiliencia estatal.

En la misma línea que se sugiere en el art. 20.2.e realizar respecto a los impactos del CC, y siguiendo la estela de trabajos como el realizado por el Ente Vasco de la energía (EVE) del Gobierno Vasco en el año 2009 (publicado en la Revista Ekonomiaz con el título de “El petróleo y la energía en la economía. Los efectos económicos del encarecimiento del petróleo en la economía vasca”), nos parece muy importante “Anticiparse a los impactos previsibles [del Peak Oil, Peak Gas y Peak Coal] identificando y analizando el nivel de exposición y la vulnerabilidad de las actividades socio-económicas (…) y contemplando en los planes [económicos y energéticos] medidas que disminuyan tal exposición y vulnerabilidad”.

Analizando el último informe de la Agencia Internacional de la Energía, advierte Antonio Turiel (2018b):

Si no fueran a entrar en línea nuevos yacimientos, en tan solo 7 años a partir de ahora nos encontraríamos que la producción estaría 34 Mb/d por debajo de donde se espera que debería estar la demanda con el escenario de Nuevas Políticas, o unos 25 Mb/d por debajo de la demanda mucho más moderada del escenario de Desarrollo Sostenible. Es un agujero enorme, de más del 35% de todo el petróleo que se produce hoy en día." Y es un riesgo ciertamente elevado, por lo que explica el propio Turiel acerca de que "la española Repsol ya no invertirá en buscar nuevos yacimientos de petróleo y solo mantendrá lo que ya tiene en marcha; y como ella están haciendo muchas otras compañías, que tras gastar muchísimo dinero en exploración y desarrollo desde comienzos del siglo XXI ya hace 5 años decidieron que no invertirían más, sino cada vez menos. Es el colapso de la producción que anticipábamos que iba a producirse, que se veía como algo inevitable hace dos años y del cual la AIE nos lleva avisando en los últimos meses.

En esta línea recomendamos utilizar los modelos proporcionados por el sistema MEDEAS (financiado por la Comisión Europea y liderado desde España) para trazar diversos escenarios y adaptar las políticas públicas en función de los mismos.

Modelos como el MEDEAS apuntan a que es crítico, para evitar un colapso castastrófico, priorizar aquellos sistemas de más alta TRE. Y, aunque existan divergencias acerca del método más adecuado para medir de manera absoluta la TRE de cada sistema, sí que existe el suficiente consenso acerca de los valores relativos (el orden de los sistemas en función de su TRE) como para poder utilizarlo a nivel administrativo para priorizar unas tecnologías sobre otras. En todo caso, conviene que la propia administración promueva la investigación sobre la TRE de las diversas tecnologías de captación de energía renovable, para realimentar sus propios mecanismos decisorios. Como se ha demostrado en modelos como el MEDEAS, contar con la información más completa posible en esta área es crítico.

Se estimulará la innovación orientada a las oportunidades de negocio y empleo que surgirán en la TE. Se pondrán en marcha premios a las mejores ideas y/o tecnologías o herramientas para el ahorro energético, para la adaptación y mitigación del CC, para la resiliencia social y para la vida sin petróleo. Se divulgará esta información para que se incremente exponencialmente el acceso y uso de estas tecnologías o herramientas. Se favorecerá la creación de redes de intercambio de concimientos y de experiencias ligadas a la TE y a la resiliencia.

Se creará un Observatorio de la Resiliencia para evaluar periódicamente el grado de resiliencia de la sociedad española frente al Cambio Climático y otras amenazas como el declive energético. Se definirán indicadores de resiliencia global y sectorial. Se promoverán una serie de medidas para aumentar dicha resiliencia, especialmente en las áreas urbanas.

Se analizará el grado de resiliencia/vulnerabilidad de los diversos órganos del Estado ante la doble amenaza del CC y del declive energético fósil. El Ministerio creará un departamento especializado en asesorar a otros departamentos estatales acerca de estas cuestiones, así como de realizar estas evaluaciones.

Se ofrecerán guías para que empresas y otras instituciones públicas o privadas realicen sus propios análisis de resiliencia/vulnerabilidad.

Realizar campañas informativas de fomento y reconocimiento del consumo y uso de bienes y servicios con menor intensidad energética.

Se obligará a los fabricantes y distribuidores a etiquetar los diversos productos a la venta con su huella de carbono y energía embebida.

Se reforzará el control del etiquetado de productos para aplicar las multas correspondientes a las empresas que no indiquen correctamente en que país están fabricados. Se promoverá que los made in Spain indiquen además la comunidad autónoma y localidad de fabricación, para favorecer los circuitos cortos y el consumo de productos de proximidad, y así reducir la huella energética de su trasporte.

Se promoverá la homologación de diversos sistemas de etiquetado y se facilitará su uso homogéneo dentro de las administraciones públicas para facilitar tanto una política fiscal selectiva como una compra pública con criterios de resiliencia y mínimo gasto energético.

Duras sanciones económicas para la publicidad engañosa que pretenda apoyarse en pretendidas características “ecológicas” de los produtos pero que incluya datos falsos: coches que no emiten CO2, p.ej.

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  • Última modificación: 2018/12/23 18:00
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